Las dualidades de la transición

Ustedes cuando aman

exigen bienestar

una cama de cedro

y un colchón especial

nosotros cuando amamos

es fácil de arreglar

con sábanas qué bueno

sin sábanas da igual

Revisando las noticias del fin de semana y en con la constante presencia de las redes sociales en nuestras vidas, no pude evitar pensar en estas líneas de Mario Benedetti: «Ustedes y nosotros», se llama el poema y lo recordé porque fui presa de las dualidades.

De pronto se puede ver un México en el que el presidente que entra es totalmente opuesto al presidente que sale, por lo menos en formas: hace seis años la toma de protesta fue un protocolo forzado, con unas diputadas «gendarmes» de chalina roja que cobijaban el andar del ganador de las elecciones; la oposición le aventó billetes y las afueras del Congreso de San Lázaro parecían más la Franja de Gaza que las inmediaciones de uno de los Tres Poderes de la Unión. Hoy no hubo diputadas protectoras, hoy no hubo barricadas exageradas, hoy la oposición se quejó de algo que ellos mismos aprobaron: el alza desmesurada de la gasolina. Al inicio del sexenio pasado, el Zócalo de la Capital era no más que un estacionamiento para mandatarios internacionales e invitados, se diría hoy, fifís; esta vez, fue una fiesta popular donde se dignificó el papel de los pueblos originarios de nuestro país.

Pero en las redes aún se podían leer a muchos detractores, gente que se burla de las acciones de la llamada «4ta Transformación» y siguen pensando en que México se prepara para un régimen similar al venezolano, que tampoco entienden muy bien pero que igual critican; por otro lado, Carlos Slim, uno de los empresarios mexicanos más influyentes de América Latina, aseguró que el nuevo gobierno se presenta como un escenario adecuado para la inversión: «Me comprometo, y soy hombre de palabra, a que las inversiones de accionistas nacionales y extranjeros estarán seguras y se crearán condiciones para obtener buenos rendimientos, porque en México habrá honestidad, estado de derecho, reglas claras, crecimiento económico; habrá confianza”, dijo el dueño de grupo CARSO. ¿Notan la dualidad?

Ustedes cuando aman

calculan interés

y cuando se desaman

calculan otra vez

nosotros cuando amamos

es como renacer

y si nos desamamos

no la pasamos bien

En otro contexto, mientras los proletarios de a pie nos peleamos en las redes sociales por posturas ideológicas, a veces hasta rancias, como el neoliberalismo o el romántico anhelo de algo tendiente al socialismo, en el G20, celebrado en Argentina, los presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de China, Xi Jinping, acordaron una tregua a la lucha arancelaria que habían protagonizado en tiempos recientes, esto con el objetivo de que ambas naciones se sienten a negociar en esta temática. El ciudadano común peleando, discutiendo, comentando en redes toda publicación que no coincide con sus posturas; mientras al sur del continente, los líderes, los que deciden el rumbo de miles de millones, se sientan y hablan de negocios, son pragmáticos, entienden que todo es política y economía.

Ustedes cuando aman

son de otra magnitud

hay fotos chismes prensa

y el amor es un boom

nosotros cuando amamos

es un amor común

tan simple y tan sabroso

como tener salud

Son sorprendentes las dualidades de este devenir del Siglo XXI. Parece que la pasión y la posibilidad de tener un medio de comunicación masivo personal como los son las redes sociales, es más grande que entender que la política mundial muta a tal velocidad que debemos estar muy atentos para irle agarrando el hilo más allá de las pasiones ideológicas. ¿Por qué será que nos casamos con una postura y luchamos por tener la razón cueste lo que cueste, mientras los verdaderos dueños del mundo, políticos y empresarios, se adaptan como camaleones al entender que entendimiento es flujo, liquidez, estabilidad, dinero? «Ustedes cuando aman, consultan el reloj, porque el tiempo que pierden, vale medio millón, nosotros cuando amamos, sin prisa y con fervor, gozamos y nos sale, barata la función…».

Andrés Manuel López Obrador es ahora presidente de México, uno que por sorpresa quieren buscar desde todas partes del mundo: China, Rusia, Venezuela, Estados Unidos: Obrador reunió a tanos líderes de este planeta que una catástrofe en el Congreso al momento de su toma de protesta hubiese significado la crisis planetaria más grande que quizá se haya conocido en la historia universal; sin embargo sus detractores siguen criticando un gobierno entrante que ni bien ha comenzado ya quieren ver trastabillar para decir: «lo dijimos»; las potencias antagónicas se ponen de acuerdo pero nosotros nos bifurcamos entre izquierdas y derechas; ¿por qué seremos tan duales? «Ustedes cuando aman, al analista van, él es quien dictamina, si lo hacen bien o mal, nosotros cuando amamos sin tanta cortedad, el subconsciente piola, se pone a disfrutar».

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  • Licenciado en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón. Maestrante en Periodismo Político por la EPCSG. Estudiante de Relaciones Internacionales también en la FES Aragón. Columnista del diario El Día y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la Universidad Iberoamericana y de la Universidad Obrera de México. Ha publicado las novelas Peor es nada (Ed. Fridaura), Ella no sabía nada de Bakunin (Ed. Fridaura) y El amor no es suficiente (Ed. Endira).

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