Guía para entender la polémica por los bonos del NAIM

La emisión de los bonos para financiar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) se realizó originalmente en octubre de 2015 con un grupo de 13 instituciones bancarias. El monto original fue de 3 mil millones de dólares. Después, en septiembre de 2016, se colocaron en el Fideicomiso 80460 otros bonos por 10 y 30 años por 3 mil millones de dólares. Finalmente, el 20 de septiembre de 2017 el mismo Fideicomiso colocó en el mercado 4 mil millones de dólares por 10 y 30 años.

Al 30 de septiembre de 2018, antes de que se conociera la cancelación definitiva del NAIM de Texcoco, los bonos del Fideicomiso público 80726 contaban con 115 mil 254 millones de pesos. Se desconoce qué parte de estos recursos estaban comprometidos con las adquisiciones y contratos vigentes.

El total de los bonos emitidos por 6 mil millones de dólares con vencimiento de 10 a 30 años, garantizan un rendimiento de entre 3.8 y 5.5 por ciento anuales. El valor de estos bonos pueden fluctuar dependiendo de las condiciones del proyecto, por esta razón, el entonces presidente electo Andrés Manuel López Obrador les pidió que tuvieran confianza ya que su administración iba a cumplir con los compromisos establecidos.

El 3 de diciembre pasado, la Secretaría de Hacienda anunció un plan para negociar inicialmente la recompra de mil 800 millones de dólares del total de 6 mil millones de dólares para garantizar la calificación crediticia de estos bonos y pagar también los activos del Fideicomiso 80726. Esta operación se realizará a través del llamado Fideicomiso del Aeropuerto de la Ciudad de México o Mexcat.

El comunicado de Hacienda subrayó que el Mexcat buscará “comprar una parte de la deuda vigente, con lo cual se prevé reducir el apalancamiento del Fideicomiso de forma significativa” y “modificar los convenios de emisión de cada uno de los valores, así como los acuerdos relacionados con éstos para eliminar ciertas obligaciones e incumplimientos relacionados con Proyecto del Aeropuerto de Texcoco, y liberar el gravamen sobre la Tarifa de Uso Aeroportuario  (TUA) y otros activos” provenientes del mismo NAIM.

Subrayó el mismo comunicado que el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), gerente del proyecto de Texcoco, buscará “atender los derechos contractuales de estas partes interesadas y asegurar un trato justo de acuerdo con las prácticas de mercado para estas situaciones”.

La recompra de mil 800 millones de dólares tiene tres objetivos: pagar los bonos, pagar a las constructoras y pagar la Fibra E que también formó parte del financiamiento del NAIM.

Un grupo de tenedores de bonos rechazó la propuesta de recompra de mil 800 millones de dólares que propuso la Secretaría de Hacienda. Este grupo representa el 50 por ciento de una de las cuatro series emitidas que dan un total de 6 mil millones de dólares.

En su comunicado, este grupo de inversionistas se quejó porque “no fue consultado por el emisor (Secretaría de Hacienda) sobre la oferta de compra, pero ésta ya se ha analizado y hay algunas preocupaciones por las que no puede apoyar la propuesta bajo los términos actuales”.

Frente a quienes han cuestionado esta decisión, señalando que se trata de una especie de “Fobaproa aeroportuario” el subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, aclaró que los mil 800 millones dólares no provendrán del Presupuesto de Egresos de la Federación sino de los recursos que ya están en el propio fideicomiso que ascienden a 120 mil millones de pesos.

La respuesta está ya en los mercados bursátiles. La oferta ha sido favorable y esperan cerrar en una semana la operación.

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