Eliminación del precio único del papel de prensa es una afrenta a la libertad de expresión, denuncian analistas

La Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado de Argentina aprobó un proyecto para diversificar el precio único del papel para producción de periódicos, que trascendió gracias a una mayoría de votos de la facción conservadora del congreso argentino, impulsada por la coalición Cambiemos.

Analistas y expertos señalaron que “la medida restringirá la capacidad de producción de los periódicos del país”, por lo que su aprobación representa una amenaza para la libertad de expresión y el pluralismo.

“El proyecto deroga ocho artículos de la Ley N° 26.736 de 2011, por la que se había declarado de interés público la fabricación, comercialización y distribución de pasta celulosa y papel para diarios. En el país, Papel Prensa principal productor de papel para diario a través de una sociedad en la que participan el Estado, junto a los periódicos de mayor circulación en Argentina, Clarín y La Nación”, señala el Observatorio Latinoamericana de Regulación de Medios y Convergencia (Observacom).

En este sentido, Papel Prensa es una empresa privada, fundada en 1971 y cuyos mayores accionistas son el Grupo Clarín (49%), La Nación (22,49%) y el Estado Nacional (27,46%).

Los defensores de la iniciativa plantean como eje principal la digitalización de la información: “No se puede desconocer que existe una tendencia mundial de la industria del papel para diarios que está dada por los cambios de hábitos de información y el avance del mundo digital en los medios de comunicación. La tendencia a la baja en la producción de papel y consumo de diarios se viene evidenciando en el mundo, a la que no es ajena la Argentina”.

Los analistas Daniel Badenes y Diego Rossi argumentan que con la derogación del artículo 20, que fijaba el precio único para la venta del papel a los periódicos, la empresa Papel Prensa se desligará de la obligación de mantener un precio unitario para “toda operación que amerite más de una tonelada”, por lo que diarios como El Clarín o La Nación pagarán precios distintos a los de sus competidores.

También mencionan que la eliminación del artículo 40 (que estipula que Papel Prensa debe operar con su capacidad operativa completa) ignora el hecho que la planta podría esconder“decenas de periódicos del interior y diarios cooperativos que, por no ser socios de Clarín, no acceden a la cuota de papel; como así también otros medios gráficos que optan por el papel obra, con precios tan privativos pero quizás menos imprevisibles que el papel prensa”.

Damián Loreti, experto en libertad de expresión, planteó que “si se dicta una ley que desfavorece las condiciones del pluralismo en el periodismo gráfico, no es impertinente decir que es cuestionable a la luz del [… artículo] 32 CN [Constitución Nacional, que establece que el Congreso federal no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta]”.

Además, cuestionó que el proyecto viola la Convención Americana sobre Derechos Humanos, pues “ignora el principio de no regresividad de las leyes y el artículo 13.3 que indica que no se puede restringir el derecho de expresión por medios indirectos, entre los que se encuentra el abuso de controles oficiales o particulares de papel para periódicos”.

 

Con información de Observacom.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.