Se elevan a 73 las personas fallecidas en Tlahuelilpan; no se descarta el sabotaje

En una segunda conferencia de este sábado 19 sobre la tragedia ocurrida en Tlahuelilpan, Hidalgo, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que no descartan el sabotaje o cualquier otra causa, pero le corresponderá a la Fiscalía General determinarlo.

El recién electo Fiscal General, Alejandro Gertz Manero, informó que no hay “ninguna persona detenida ni indiciada” hasta el momento. Preliminarmente, una de las hipótesis del incendio que provocó la muerte de 73 personas y más de 71 heridos, pudo ser la gran cantidad de gente con vestimenta sintética, explicó.

“El ducto estaba cargando un combustible de muy alto octanaje. Muchas de las personas usaron ropa con contenido sintético; ese movimiento de tantas personas en un área cargada de gases pudo haber generado la explosión”, explicó Gertz Manero.

El procurador de Justicia de Hidalgo, Raúl Arroyo, indicó que en la madrugada de este sábado pudieron ingresar al terreno y encontraron 63 restos, de los cuales 9 son cuerpos completos y ya fueron reconocidos por los familiares. Los restos de 54 son imposibles de identificar por el grado de calcinación y serán sometidos a los análisis de antropología forenses.

En la misma conferencia de prensa, López Obrador reiteró que “los familiares de las víctimas tendrán todo nuestro apoyo”, no cerrarán los ductos de distribución de gasolina en el país, ni tampoco se replegará la estrategia de combate al huachicoleo.

“No vamos a ceder. No queremos relaciones de complicidad ni componendas con nadie. Queremos cero tolerancia a la corrupción”, insistió el presidente de la República.

López Obrador apoyó la acción del ejército en el lugar del siniestro, a pesar de la polémica por la supuesta torpeza de los elementos militares que no fueron suficientes para detener o alejar a quienes estaban robando la gasolina.

“No podemos reprimir. ¿Actuó bien el ejército? Necesitamos el apoyo del ejército con el giro de atender asuntos de seguridad nacional, de seguridad interior y de seguridad pública, pero con respeto a los derechos humanos. No se trata de confrontar a los militares con los ciudadanos”, resumió en una extensa intervención sobre este tema.

También defendió su política de programas sociales para “ir a las causas” que provocan que gente de escasos recursos se dediquen al robo de gasolinas e hidrocarburos. Afirmó que esta política “no es paternalismo ni populismo sino justicia social”.

Reprochó a los gobiernos de los últimos 30 años, calificados de neoliberales, porque fueron “facilitadores del saqueo, de la corrupción” y abandonaron la atención social.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.