Alejandro Gertz Manero, el desafío tras una Procuraduría desmantelada (1ra parte)

Reportaje publicado en revista Proceso No. 2203

Poco antes de ser electo por 91 votos a favor de 128 senadores, el doctor Alejandro Gertz Manero sintetizó así su desafío como primer Fiscal General: se cometen al año 33 millones de delitos en el país; menos de 2 millones de estos ilícitos son denunciados y, de esta cifra, sólo 200 mil son consignados. Es decir, existe un “marco de impunidad” del 99 por ciento en los delitos cometidos.

“Esta es la verdadera realidad en la que se dará el cambio de la Procuraduría General de la República”, sentenció Gertz Manero, quien a sus 79 años vuelve a asumir el triple reto de configurar una nueva institución –como lo hizo en el sexenio de Vicente Fox al encabezar la recién creada Secretaría de Seguridad Pública-; enfrentar el desafío del crimen organizado en medio de un plan nacional contra el robo de combustible que ha generado un contraataque de los huachicoleros y tragedias como la de Tlahuelipan, Hidagol; y garantizar credibilidad e independencia, tras 4 años de intensas pugnas partidistas para que naciera la Fiscalía General.

Gertz Manero advirtió que hay más de 300 mil averiguaciones y carpetas de investigación que “están vivas” en la estructura damnificada de la Procuraduría General de la República y existen casi 100 mil mandamientos, entre órdenes de aprehensión y mandamientos judiciales que no se han cumplido.

“En esas circunstancias es en las que se maneja y en las que se trata de obtener una procuración de justicia”, se lamentó ante los senadores que lo escucharon con suma atención.

“Más del 90 por ciento de las carpetas que se están desahogando en este momento en el país se llevan a cabo en las delegaciones  federales que no tienen control verdadero ni un sistema de evaluación de resultados y que se manejan bajo normas obsoletas”, sentenció con un rostro grave.

Ante las constantes preguntas de legisladores del PAN, del Movimiento Ciudadano y del PRD sobre su margen de autonomía, Gertz Manero les recordó que “la autonomía ya la tengo grabada” en su trayectoria pública. “Sería imposible para mí hacerlo de otro modo, me negaría a mí mismo”, afirmó.

“Nosotros tenemos que tener, muy claro, que cuando se inicia una carpeta de investigación, se inicia una responsabilidad frente a una víctima o frente a un ofendido. Y no puede ser una materia secreta. No puede ser una materia en la que los ofendidos y las víctimas tiene que ir a pedir o a implorar que se les dé la oportunidad de coadyuvar, de defenderse”, advirtió en su comparecencia.

“La gente tiene miedo de ir ante las agencias del Ministerio Público. La gente tiene miedo de que no saben por qué nunca les llega la justicia”, afirmó Gertz, quien propuso una “seguridad ciudadana”.

Camaleón político

En su extensa trayectoria pública, Gertz Manero no sólo ha trabajado para gobiernos del PRI sino también para el PRD en el primer gobierno electo del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas en la capital de la República como secretario de Seguridad Pública entre 1998 y 2000, para el PAN como primer titular de la SSP con Vicente Fox,  y luego como diputado federal entre 2009 y 2012, antes de que retornara el priismo a la presidencia de la República, con Enrique Peña Nieto, de quien se distanció definitivamente, hasta convertirse en un simpatizante de Andrés Manuel López Obrador en la campaña de 2018.

En todos sus cargos públicos ganó fama de rudo, directo y defensor de sus propias estrategias, aún a costa de terminar mal con sus jefes directos, según sus distintos ex colaboradores y biógrafos.

Encabezó en 1976 la primera batalla contemporánea contra el narcotráfico, conocida como Operación Cóndor, que provocó la migración de los capos de la droga de Sinaloa hacia Jalisco; fue secretario general del Instituto Nacional de Antropología e Historia y procurador federal de defensa del trabajo.

Tras la abrupta renuncia del primer jefe de la policía capitalina en el gobierno de Cuauhtémoc Cárdenas,  Rodolfo Debernardi, acusado de pertenecer a la mafia de viejos mandos corruptos conocidos como “La Hermandad” que provenían de la época de Arturo El Negro Durazo, Gertz Manero emprendió una “limpia” en la SSP de la Ciudad de México entre 1998 y 2000, al grado de enfrentarse a una rebelión de miles de policías auxiliares manipulados por los comandantes.

Su papel exitoso en la Ciudad de México lo acreditó para que el primer presidente de la República proveniente del PAN, Vicente Fox, lo nombrara como titular de la recién creada Secretaría de Seguridad Pública a nivel federal. No fueron buenas las relaciones entre Fox y Gertz Manero. “Sólo logré tener un acuerdo directo con el presidente Fox”, confesó alguna vez el doctor Gertz Manero, y renunció en agosto de 2004, aprovechando que se jubilaba del servicio público.

Durante el gobierno de Felipe Calderón fue un crítico frontal de la “guerra contra el narcotráfico” diseñada por Genaro García Luna. Se refugió en las labores académicas y periodísticas desde las instalaciones de la Universidad de las Américas, en la Colonia Roma.

Al reportero Ricardo Ravelo le declaró en julio de 2007 que “el problema de la policía no se ha podido resolver porque no se ha visto en toda su dimensión. La policía es una estructura vertical que se hizo para servir al poder y no a la justicia ni a la sociedad. Eso es lo que hace que los policías locales, municipales y estatales ejerzan un control, pero se vuelven cómplices, sicarios, encubridores y socios de los narcotraficantes” (ver Proceso No. 1600).

Los vicios del sistema de procuración de justicia los padeció él mismo. Así lo narró a Proceso cuando le explicó al reportero Jorge Carrasco  su odisea para exigir la justicia por el asesinato de su hermano Federico Gertz Manero. El recién electo Fiscal General acusó directamente a Laura Mora Servín y a sus hijas Alejandra Guadalupe y Laura Cuevas Morán –suegra del actual gobernador mexiquense Alfredo del Mazo- de ser las responsables del homicidio de su hermano.

Gertz Manero denunció a Laura Mora Servín, concubina de su hermano durante 40 años, como probables responsables de la muerte de Federico Gertz, abogado de 82 años que falleció tras daños irreparables a su salud y haberle prescrito medicamentos que le hicieron perder la razón.

El ministerio público capitalino determinó primero que se trató de una muerte por abandono y luego cerró el expediente señalando que se trató de una muerte “por causas naturales”.

“Hay una fuerza poderosa que está detrás de todo esto”, aseguró Gertz Manero. “¿Quién tiene la capacidad de ordenar que la Procuraduría de la Ciudad de México advierta que nunca va a consignar a nadie en ese asunto y tenga el aval de una juez federal y de un magistrado de un tribunal colegiado?”, se preguntó. Y señaló al ex consejero jurídico del entonces presidente Peña Nieto, Humberto Castillejos, como operador para que “este asunto no vaya a lastimar a alguien del poder”. (ver Proceso 2130).

Otro capítulo célebre de su papel como litigante, fue la larga disputa que encabezó desde 1993  para esclarecer un faltante de 2 mil millones de viejos pesos entre 1992 y 1993 en la Asociación Nacional de Productores de Teatro (Protea), cuando la mesa directiva fue encabezada por la actriz y productora Silvia Pinal.

Durante siete años, Gertz Manero y Silvia Pinal protagonizaron un litigo plagado de demandas y amparos, así como escándalos mediáticos, ya que la célebre protagonista de Viridiana dijo que era una víctima de una “venganza personal” del ex secretario de Seguridad Pública federal y se vio forzada a dejar el país.

“Jamás hice una acusación directa contra nadie. Defiendo los intereses de una asociación, para promover y difundir en cartelera actividades teatrales, que fundé hace 30 años junto con otros compañeros  y lo sostuvimos con nuestro propio dinero. Por ello, no estoy dispuesto a que prevalezca ninguna injusticia”, sentenció Gertz Manero en el 2000 (ver Proceso Nos. 1223-1235).

En 2004 Gertz Manero interpuso una demanda en contra de Pinal, por el presunto fraude con Protea. Cuatro años después de ganarle a la actriz, Gertz Manero se reconcilió públicamente con la productora de la teleserie Mujer, casos de la Vida Real en un acto gestionado por la también productora y amiga de ambos Tina Galindo.

“Si hubo diferencias ya se olvidaron y ahora comienza una nueva historia”, declaró Silvia Pinal, en aquel encuentro en diciembre de 2008, en la Universidad de las Américas.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.