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Entre el estancamiento y la recesión, el escenario de la economía mundial en tiempos de incertidumbre: los efectos de la desaceleración en México

Los mercados internacionales han sufrido una desaceleración en su dinámica económica debido a la incertidumbre que viven naciones como Alemania, China, Gran Bretaña, entre muchas otras; sin embargo, en este 2019, también los mercados de América Latina, por ejemplo, el argentino o el brasileño, resintieron el golpe de las políticas extremistas de sus presidentes neoliberales.

A su vez, el último día de julio, la economía mexicana registró un crecimiento de 0.1 por ciento, lo que dio tranquilidad a la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues, se dijo, ese ligero despunte le libraría de una recesión técnica, aunque el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) afirmara a mediados de agosto que al segundo trimestre hubo sólo estancamiento.

Para tener algunos puntos de cómo podría evolucionar la economía mexicana en los próximos meses, A Barlovento Informa acudió a Lars Pernice, doctor en Economía por la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien aseguró que no prevé mayores turbulencias por las dinámicas mundiales: “México no va a ser un gran afectado. Hay uno que otro inversionista que lo ve muy general, pero la mayoría ya sabe que López Obrador habló varias veces de respetar la autonomía del banco central, habló de respetar el equilibrio presupuestal; por eso, México no va a entrar a una senda de incremento de gasto público para estimular crecimiento, por lo que habría estabilidad”.

Al respecto, el investigador alemán también habló sobre el caso argentino, donde los incrementos a las tarifas de servicios como agua, electricidad, transporte, entre otros que ha implementado el gobierno de Mauricio Macri, han golpeado de forma importante la economía. Asimismo, se refirió a la caída de la bolsa del país sudamericano, y el precio del dólar que llegó hasta los sesenta pesos argentinos, tras la victoria de Alberto y Cristina Fernández quienes en las elecciones primarias vencieron al oficialismo, lo que se supone, creó escenarios de incertidumbre económica.

“En  Argentina, la fórmula de los Fernández tiene la fama con los inversionistas de que su posible gobierno podría entrar al despilfarro, llevarlos al déficit presupuestal, lo que generaría una mayor inflación, por lo que se retirarían del mercado; pero Macri no logró sanear las finanzas, no se arriesgó a hacer cortes radicales y eso también es una percepción; si la fórmula de Macri gana, Argentina no va a cambiar tanto, porque ya tiene esas tasas de inflación altas por no lograr un presupuesto equilibrado (…) Por eso, la inflación no fue generada por el resultado de las elecciones primarias, fue durante el gobierno de Macri y por eso él también tiene esa marca negativa”.

Entonces, según el también egresado de las Universidades de Wuppertal y Köln en Alemania, si esta visión sobre la economía en Argentina se generaliza a toda América Latina, podría afectar a las decisiones de los inversionistas para inyectar su capital en países de la región; sin embargo, añade: “En México, hay trasparencia de datos, y también confianza en la información del INEGI, del banco central, hay también gobernadores en el banco central, nombrado por el gobierno de López Obrador con fama de ser responsables, ya que la tarea de esa institución es asegurar la estabilidad de la moneda”.

Al respecto, Pernice menciona: “El peso va a la par con el dólar estadounidense; de pronto existe la depreciación paulatina, hay altibajos por una u otra noticia que aparece, pero eso se tranquiliza, no veo un cambio radical en la situación presupuestal de la política fiscal mexicana”, por lo que el economista precisa que las turbulencias podrían venir de acontecimientos como la renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que ciertamente, el pasado 9 de julio, afectó por unas horas el tipo de cambio, pero el gobierno logró estabilizarlo tras el nombramiento de Arturo Herrera.

En otro punto, el profesor de la carrera de Relaciones Internacionales en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, da cuenta de que la política económica del presidente López Obrador, ha sido responsable: “Hasta ahora no veo un cambio drástico en la política fiscal de México. Muchos critican que el gobierno de López Obrador recortó el gasto gubernamental de una manera tremenda, dicen que se despidió a muchos funcionarios públicos, se quitó a los funcionarios el seguro de gastos mayores particular, se redujo el gasto en infraestructura, no se logra gastar todos los fondos en ciertos programas, pero hay un margen para México”.

Asimismo, Pernice explica que la administración del presidente López Obrador deberá procurar no repetir el escenario de la política del Partido de la Revolución Institucional (PRI), quienes retenían el gasto público los primeros años para acelerar la economía en los últimos tres del sexenio, pues, apunta: “El crecimiento es la mejor forma de ganar las elecciones, esa fue la receta de los setenta años priístas, pero si eso lo buscara el gobierno actual, podría ahorrar en este momento y gastar después, sin incurrir en el incremento de la deuda soberana; en ese caso, los mercados internacionales lo van a respetar, lo importante es que no actúe como los gobiernos priístas en la expansión del presupuesto, porque eso era crecimiento de paja”.

Sobre ese mismo tema, Lars Pernice explica que no prevé un escenario en el que el gobierno de la 4ta Transformación pudiera incurrir en este tipo de dinámicas: “Me da la impresión de que no hay un riesgo de expansión del gasto gubernamental financiado con mayor deuda, que generaría mayor inflación, y si eso sucediera, incrementan las importaciones, bajan las exportaciones y eso genera déficit en la cuenta corriente, afecta el tipo de cambio, eso a su vez provoca que el banco central aumente las tasas de interés, lo que reduce la inversión en planta productiva; los agentes financieros piensan en esas categorías, pero ese es un escenario hipotético que yo no veo posible para México”.

En cuanto al nuevo Tratado de Libre Comercio con Canadá y Estados Unidos, Lars Pernice piensa que en realidad es muy similar al que ya existía desde 1994, sólo con algunas modificaciones superficiales; sin embargo, para el investigador alemán, le es trascendente la forma en la que las autoridades mexicanas han sabido maniobrar con un personaje como lo es el mandatario estadounidense, Donald Trump. “Para los mexicanos, mucho respeto de mi parte por como los políticos, pero también la sociedad mexicana en total, reaccionaron ante esas agresiones de Donald Trumo, que tantas veces insultó a la sociedad mexicana y aquí dicen ‘tranquilos, no vamos a caer en esos juegos, somos adultos, entra por una oreja y sale por la otra y mejor veamos los detalles del Tratado’”.

Precisamente, sobre la relación que existe ente México y los Estados Unidos, también habló para A Barlovento Informa, Octavio Amador Villalpando, editor de la sección de Empresas y Negocios del diario El Economista: “Desde que México se incorpora al Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 1994, nuestro país ató su destino al de Estados Unidos. Lo que vimos desde entonces a la fecha había sido una íntima correlación entre los índices industriales de los dos países. Ahora, por primera vez en mucho tiempo, durante el primer semestre del año, lo que estamos viendo es una desincronía: mientras Estados Unidos creció a su ritmo más elevado de varios años, la economía mexicana mostró su crecimiento más débil desde el 2009”.

La explicación que puede dar Octavio Amador a este fenómeno atiende a un proceso político natural en el primer año de sexenio, al cual denomina “la curva de aprendizaje”. “Todo primer año de sexenio viene acompañado de una curva de aprendizaje, de un entendimiento de cómo funciona la administración por parte de las autoridades del nuevo gobierno; en este periodo suele haber un gasto público no tan dinámico mientras los nuevos funcionarios llegan y conocen los botones y los controles de la administración pública; entonces por ese lado, se explica una parte económica de la atonía del primer semestre”.

Lo anterior, se puede sumar a otro factor que Amador Villalpando señala, y es que la economía que recibió Trump en 2016 ya traía un empuje importante de la administración que encabezó Barack Obama. “Donald Trump recibe una economía americana creciendo, se cuelga la medalla de tener a la economía de los Estados Unidos en la mejor forma de hace muchos años, pero lo que no dice, porque no le conviene políticamente, es que recibió una economía vigorosa, con una reducción muy drástica del desempleo que logró su antecesor, Barack Obama, quien sacó a Estados Unidos de la gran recesión del 2008-2009”.

Por otro lado, el también especialista en Divulgación de la Economía, habló sobre el comportamiento de la inversión privada en la administración de López Obrador, quien se acerca a su primer informe de gobierno. “La inversión que hacen los privados en México cuenta por algo así como en 17 o 18 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto; la inversión pública son pasados 3 puntos del PBI, entonces, la inversión privada es el motor en la economía mexicana; también, el mayor factor de la economía mexicana es el consumo, alrededor de dos terceras partes del PIB del país la proveen los consumidores de a pie, los hogares, las familias, pero a la vez el consumo está ligado y motivado a los privados, y el grueso de los empleos que se genera en la economía mexicana viene de ese sector”.

Al respecto, Octavio Amador añade: “Lo que hemos visto en este primer semestre es un sector privado cauteloso, probablemente demasiado cauteloso cuando se trata de tomar decisiones de inversión; ha habido acercamiento con el nuevo gobierno, se han firmado pactos para la promoción de la inversión y para ir de la mano con la administración pública; el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha dicho públicamente que el motor de la economía es la inversión privada”.

Sin embargo, el especialista acepta que algunas decisiones del Ejecutivo han sido “difíciles de digerir” para el sector privado, y se refiere a la cancelación de las rondas petroleras, también de las rondas eléctricas y del aeropuerto de Texcoco, aunque apunta, sobre todo en el caso del aeropuerto, era claro que existían signos de corrupción. “Difícil quitarle al aeropuerto del expresidente Peña Nieto el estigma de corrupción que muchas de sus acciones de gobierno tenían, entonces en buena medida eso genera la cancelación; sin embargo, había un avance, sin ser mayoritario, con una inversión desembolsada de 60 mil millones de dólares, también los contratos importantes licitados, lo que quiere decir que había cadenas productivas ya licitadas en ese proyecto, ya listas para abastecer los insumos”.

“El otro tema por el cual los privados están esperando es la expectativa de lo que va a pasar con los grandes proyectos de infraestructura de este gobierno: la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya, estamos a la expectativa de la ejecución del plan de negocios de Pemex presentado en julio, que es muy ambicioso y los mercados estarán atentos a que las metas se puedan ir cumpliendo”, señaló Amador Villalpando.

Sobre el plan de Pemex, el economista destaca: “Habrá que ver el desempeño de Pemex, poner en funcionamiento 22 campos, eso no se había visto en mucho tiempo, pero si eso empieza a fructificar, eso puede mandar buenas señales que den un tanto más de confianza para que los inversionistas también abran más la cartera”.

A finales de julio, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera, anunció un paquete de medidas que incluyen la inversión de 485 mil millones de pesos en un programa que trata de apoyar de manera inmediata a la economía. “La idea es poner acciones que pretenden dinamizar la economía en 2019, acciones seleccionadas de infraestructura, de financiamiento, y aquellas que tienen que ver con aceleraciones de licitación que tengan un impacto inmediato en la economía”, explicó en su momento Herrera.

Con respecto a este tema, el editor de El Economista indicó: “Para el cierre del año, en el caso de la economía mexicana, el mercado está a la espera de que en el segundo semestre, los planes de la dinamización de la economía tengan impacto; también hace un mes que el gobierno anunció algunas acciones como otorgar más créditos a través de la banca de desarrollo, para implementar fórmulas para estimular inversiones privadas, se habló del desdoblamiento de algunas concesiones carreteras a cambio de que inviertan más, entre algunas otras medidas del gobierno para dinamizar la economía”.

Finalmente y debido a las cifras que se han presentado en cuanto a inversión, Octavio Amador vislumbra un ambiente optimista, pero insiste en la necesidad de no generar escenarios de incertidumbre ficticios que puedan dañar la dinámica económica: “Tenemos a favor que el segundo trimestre del año, la economía sorprendió y creció cuando se esperaba que no lo hiciera; ya lo que vimos es que la inversión extranjera directa creció este primer semestre, no mucho, pero creció 1.5 por ciento, eso es una buena señal; la economía tiene que ver mucho también con expectativas. Las recesiones a veces son recesiones autocumplidas. Cuando los agentes económicos piensan que en el futuro la situación se va a poner peor, muchos inversionistas retraen su gasto, las empresas posponen decisiones, también los consumidores y sin quererlo, propician el escenario de desaceleración; el hecho de que veamos que sí creció un poco la actividad económica abona en la confianza, ver que crece la inversión extranjera”.

Un tema que no se podía dejar de lado, es el Plan Integral para el Desarrollo de Centroamérica, que ha impulsado México pero que sin duda tendrá importantes consecuencias en la economía de la región, no sólo por los 90 millones de dólares que invertirá el gobierno federal en programas como Sembrando Vida o Jóvenes Construyendo el Futuro en El Salvador, Honduras y Guatemala, sino también por toda la fuerza de trabajo que implican los indocumentados.

Al respecto, el doctor Lars Prenice opina: “Es un plan que va en la dirección de la economía incluyente que requiere de cooperación; eso no va a acabar con la migración de la noche a la mañana, porque el desarrollo necesita décadas, pero la situación de México y Estados Unidos ya ha mejorado, porque a pesar de que Donald Trump se queja, el desarrollo de la economía mexicana hace que los ciudadanos acepten que vivir aquí está bien, que aunque no es igual a lo que ganarían en Estados Unidos, pero es que a partir de cierto ingreso, ya no dejas tu patria, el lugar donde naciste, y con Centroamérica va a ser algo similar”.

“La palabra migración genera miedo en la gente y contribuye a la xenofobia del cual se nutren esos grupos populistas y también es cosa de analizarlo, porque la gente migrante son personas con iniciativa, los migrantes son personas que le echan ganas y son productivos, estimulan y buscan oportunidades”, menciona el catedrático de la UNAM y añade: “Hay otros problemas con eso: la gente grande, los niños que se quedan atrás, pues es otra parte de ver el fenómeno, algunos regresan, otros no, pero pues ellos lo que buscan es el bienestar”.

La solución para evitar posibles crisis económicas, nos dice el doctor en economía, es que los políticos moderados o de centro, tienen que ver “que el capitalismo sí genera ganancias, pero sólo puede funcionar por mucho tiempo si se facilita que todos participen de esas ganancias; si se concentran los beneficios monetarios del capital, hay riesgo de que los desatendidos voten por candidatos populares, que buscan destruir esa máquina dinámica de la economía; a veces sin querer, simplemente eligen instrumentos por ignorancia que frenan el avance económico”.

Además, al respecto Pernice menciona que el Plan de Desarrollo para Centroamérica tiene estos tintes de redistribución de la riqueza, a lo que añade: “Los políticos de centro son los que buscan que la riqueza sea accesible al mayor número de personas, que los incrementos económicos generados por ciertos sectores llegan también al bolsillo de la gente en común, a la gran masa de la población. Algo que creo que sí faltó en las últimas décadas es esa distribución, por lo que surgen los líderes extremistas apoyados por los desatendidos, y por eso habrá que reflexionar en tener una economía incluyente. ¿Es correcto que los representantes del sector dinámico tengan una ganancia mayor? Claro, así funciona la economía, es un incentivo para es desarrollar esos sectores, pero tampoco puede ser que se concentre y otros grandes sectores de la sociedad quedan desatendidos”.

Para consultar la primera parte de este reportaje, en la que los economistas Lars Pernice y Octavio Amador hablan sobre las economías de Alemania, Reino Unido, Francia, la desaceleración de la economía mundial y la guerra comercial entre Estados Unidos y China, puedes dar clic en el siguiente enlace: https://abarloventoinforma.com//2019/08/23/entre-el-estancamiento-y-la-recesion-el-escenario-de-la-economia-mundial-en-tiempos-de-incertidumbre-union-europea-y-guerra-comercial-china-eu/

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