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No hay día que no llegue… Comienza proceso de Brexit entre Reino Unido y la Unión Europea 

 

El 23 de junio de 2016, el pueblo británico participó en un referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea (UE) y una mayoría votó por abandonar el bloque. Este 31 de enero es por fin el día en el que la ambas partes comienzan su proceso de separación, luego de muchas negociaciones. 

Pese a que por más de setenta años el Reino Unido perteneció al proyecto de la UE, a partir de los Tratados de Roma (1957) No se unieron en 1985 al Acuerdo de Schengen que permitía el libre tránsito de personas a través de los países miembros, así como tampoco en 1988 a la Unión Económica y Monetaria (UEM), por la que la mayoría del bloque adoptó el euro como moneda en el Siglo XXI. 

Además, en 1986, España y Portugal recién se integraban al proyecto europeo, que antes era sólo la Comunidad Económica Europea, los 12 miembros del bloque firmaron el Acta Única Europea, la primera gran revisión del Tratado de Roma. Este nuevo documento buscaba crear un “mercado interior” en Europa con libre circulación de personas, mercancías y servicios .

Ante esto, retrata la BBC Mundo, Margaret Thatcher pronunció en 1988 un polémico discurso de Brujas que transformó para siempre el debate sobre Europa en Reino Unido .

En su discurso, la primera ministra advirtió: “No hemos revertido exitosamente las fronteras del Estado en Reino Unido para verlas reinsertadas a nivel europeo, con un superestado europeo ejerciendo un nuevo dominio desde Bruselas “, referenciando a la protección de su soberanía. 

Lo que convenía a Reino Unido de la Unión Europea, porque no todo era negativo para ellos, fue el mercado común europeo, lo que liberó de aranceles y amplió la demanda y la facilidad de compra en la economía británica. Sin embargo, el precio era que, por densidad de población, siendo RU es uno de los Estados con mayor sociedad de la UE, los países miembros del bloque deben aportar cuotas millonarias para mantener la organización de las instituciones continentales. 

Es decir, en determinado momento el Reino Unido sintió que cargaba el peso de países como Polonia, que se benefician de los programas de estabilización económica de la Unión Europea, o con crisis financieras como las que Grecia o España padecieron a inicios del Siglo XXI; esto, pese a que gobiernos como el del laborista Tony Blair, impulsaron la expansión de la UE hacia el este del continente y gracias a la influencia británica, y el visto bueno alemán, el número de miembros de la UE pasó de 15 a 25 el 1 de mayo de 2004, incorporando, entre otros, a Polonia, República Checa y los países bálticos, creando así un espacio político y económico de cerca de 450 millones de personas.

Es por eso que a la postre, el Reino Unido puso en criterio de la población si querían salir de la Unión y la respuesta fue positiva, lo que derivó en un periplo de fechas y acciones políticas donde la gran controversia era si existiría un Brexit duro, sin acuerdo con la Unión Europea, o uno suave, con un acuerdo económico con el bloque regional.

La imposibilidad de negociar con el bloque regional fue, por ejemplo, lo que causó el fracaso de la ex primer ministro, Theresa May, y lo que llevó al poder a Boris Johnson, quien ha cumplido su promesa de lograr el Brexit en los términos más decorosos para ambas partes. 

En teoría, ahora que se ha comenzado la separación británica de la Unión Europea, todas las facetas de los negocios y la vida cotidiana se mantendrán sin cambios, mientras ambas parte abordan detalles específicos sobre temas que van desde el comercio hasta el intercambio de datos, los derechos de pesca y la cooperación de seguridad. La nueva fecha límite es el 31 de diciembre de 2020. 

La aprobación por parte del Parlamento del Proyecto de Ley de Retirada el 23 de enero evita un Brexit desordenado o “sin acuerdo”, y permite una transición de 11 meses a la vida de Gran Bretaña en el exterior. Durante ese tiempo, el Reino Unido seguirá comerciando libremente con la UE y estará sujeto a la mayoría de sus leyes, aunque no tendrá voz en hacerlas.

En el caso regional, Reino Unido es la quinta mayor economía del mundo pero para el comercio latinoamericano recibe apenas 0,65 por ciento del total de exportaciones según la Comisión Económica para América Latina (Cepal), por lo que los movimientos comerciales no será dramáticos entre ambas partes. 

Brasil y México son los países latinoamericanos con mayor valor de intercambio total (exportaciones más importaciones) con el Reino Unido, por cerca de 5 mil millones cada uno y con leves superávits recientes en las balanzas comerciales.

“Debes saber que si tenemos que elegir entre Europa y los mares abiertos, siempre elegiremos los mares abiertos”, fueron palabras que Winston Churchill, ex primer ministro británico -considerado por muchos como un héroe nacional- le dijo al general francés Charles de Gaulle en 1944, según relata el historiador Julian T. Jackson en uno de sus libros, retrata la BBC, en una reflexión pertinente hoy que comienza la separación del Reino Unido de un bloque tan importante para el mundo como lo es la Unión Europea. 

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