Por la libre: 1.- Quítate la máscara 2.- Las frivolidades 3.- Pederastia clerical 4.- Alfonso Romo

1.- Aquí no es la canción de Rigo, de Rigo Tovar “quítate la máscara, ven a bailar…”, sino que se pone al descubierto el amasiato que desde hace muchos años sostienen los partidos tricolor y blanquiazul, a los que se suma lo que queda del perredismo, muerto de miedo en pos de salvar el pellejo, pues el fantasma de la pérdida del registro poco a poco se materializa, y la lanita que les cae a los Chuchos no es para despreciarse, por lo que se está dispuesto a llegar hasta la entrega total con tal de seguir con vida política, aunque sea artificial, aunque sea en el papel de satélite, que con tal de que el negocio produzca, todo sacrificio deja de ser en vano, que la subsistencia es apremiante siempre.

Lo he escrito y lo reitero, estos encuentros no son tan antinatura, porque hay ligas que les unen, las complicidades para aliarse contra México con el membrete empresarial de los ultras, el Sí por México que debería ser Sí (contra) México, si tuvieron un mínimo de sinceridad, pero los inconfesables objetivos les hacen callar, que no se sepa que la idea es la que regresen los privilegios de los que gozaban antes de la llegada al poder de la cuarta transformación, de esos juegos tan propios de ellos que dejaban dineros frescos al amparo de negocios que no eran criticables porque eran tan comunes, y así firmaron el pacto con(tra) México, y lo festejaron, festejaron la pérdida de derechos laborales de los trabajadores, los ataques frontales al magisterio, la galopante corrupción que se va descubriendo paulatinamente cuando Lozoya da unos nombres, éstos reaccionan y da otros, y los otros van sobre los unos, y el caso de que la orgía de acciones inconfesables fue la pauta, y ya ni siquiera las formas cuidaban, andaban desnudos por el mundo, pues el traje del emperador los cubría, pero ellos pensaban que eran elegantes, pulcros, bellos y cubiertos de virtudes, de moral, de valores, pero ninguno tenía empacho en dejarlos de lado a la hora del cotilleo y los acuerdos sacrosantos en lo oscurito, tras bambalinas para la ignominia, para avergonzar, pero, a los pactistas, ni siquiera un sonrojo; y a una falta, la otra seguía, el tigre se llenó de tantas manchas que fue imposible saber donde iniciaba una y dónde terminaba la otra; pero nadie reclamaba porque el otro hacía cosas peores, y se cubrían los hermanos del mismo placer; y el pueblo se conformaba con chistes que se hicieron a costillas de los perversos, quienes igual se reían, total, qué tanto es tantito si se tenían ganancias millonarias cada día, si las cuentas bancarias, la casa cien, el auto 200 y trajes de 50 mil dólares, eran parte de ellos; eran para hijos, esposas y amantes; así de pervertido era su universo, su entorno, heredando pobreza a su alrededor, riqueza en el patio propio, tanta que ni siquiera se sabe cuánto es lo que se tiene y da para más.

Unir a la derecha con los ultras y a un perredismo utilitarista y mercenario, es sencillo, tanto que una organización de resentidos los aglutinó, sólo a las cúpulas, puesto que en las bases existen nacionalistas que repudian estas fórmulas porque “antes patria que partido”, pero eso el general Negrete; los mercenarios no saben lo que es eso, los que son adoradores del becerro de oro, los que saben que vivir fuera del presupuesto es vivir en el error, los que tienen el dinero para dilapidar en las elecciones, lo que no tienen es la razón, y aunque la maquinaria derechista está echada a andar, y tendrá repercusiones en los medios afines, con Siempre, Proceso, Milenio, Reforma, Universal y otros que se negaron a estar a la altura de las circunstancias, les ganaron los censores de sus dueños.

La única fórmula para contrarrestar a esta alianza es la unidad popular, el sentir la patria que tanto necesita de sus hijos bien nacidos, de los mejores hijos de México, en este día en el que todos son necesarios, todos los que hablan de justicia social y de suelo patrio.

Ahí dejo la especie, la unidad franquisteniana dice en la víspera: “es tanta nuestra superioridad que desde ahora me considero dueño de México”, sin embargo, el día de la elección “las armas nacionales se han cubierto de gloria”; nadie dio un paso atrás, se dejaron ver, credencial en la diestra para derrotar a la oligarquía soberbia, cretina y vana

2.- Las frivolidades donde la muerte ronda, un partido de fútbol y Alfaro el protagonista de su perversidad, y la otra, una boda y Claudio en el centro; el brazo armado derechista

3.- Pederastia clerical, el día, la tarde, la noche de la perversidad, la que la jerarquía ensotanada protegió, pero está llegando la hora de la justicia; ya está aquí, Norberto.

4.- Alfonso Romo no tiene cargo, pero seguirá siendo el enlace con la iniciativa privada; es el punto de enlace y la muestra de que aunque la derecha siga, igual existe una IP que se la juega con el país, está con el país y va a triunfar en el país para con el mundo.

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  • Ignacio Cortés Morales, nacido en Cuernavaca, licenciado en educación, actor de teatro, 28 años de ejercicio periodístico en diversos medios de comunicación electrónicos y escritos, tanto en deportes como en política.

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