Agricultura fortalece atención en zonas áridas y semiáridas del país, con un enfoque integral, preventivo y productivo

El titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula afirmó que con el fin de garantizar una mayor producción de alimentos y generar el bienestar de sus productores, el gobierno ha hecho un gran esfuerzo fortalecer los trabajos y acciones en las zonas áridas y semiáridas del país, a través de la conservación y manejo adecuado del agua y suelo.

Durante el 50 aniversario de la Comisión Nacional de Zonas Áridas (Conaza), señaló que el organismo tiene la tarea de promover el desarrollo de las zonas áridas y semiáridas del país y contrarrestar el proceso de desertificación con un enfoque integral, preventivo y productivo.

“La problemática que se enfrenta en estas zonas y sus grados de complejidad se han acentuado en las últimas décadas, y son altamente vulnerables por los procesos de desertificación, crecimiento poblacional, cambio climático, sobreexplotación de los recursos y un manejo inadecuado de sus riquezas naturales, principalmente, suelo, agua y vegetación”, indicó.

Por ello, con el objetivo de aplicar prácticas más adecuadas en su manejo, para atender la diversidad de suelos del país se realiza un trabajo de coordinación para su estudio y análisis. “Este trabajo es reconocido y ha logrado revertir el proceso de degradación del suelo y de la pobreza en estas zonas”, señaló.

“La Conaza durante 50 años de existencia ha trabajado en temas ligados al cómo hacer un uso más responsable del agua e impulsar una agricultura y una ganadería que permitan el cuidado del suelo, mediante la realización de obras hidroagrícolas y acompañamiento técnico”, apuntó Villalobos Arámbula.

Asimismo, subrayó que para proponer alternativas de desarrollo sostenible en estas zonas “es fundamental comprender primero los procesos naturales relacionados con el recurso agua, suelo y clima, así como la situación social, económica y las complejas interacciones, partiendo de que las zonas áridas reciben una precipitación pluvial media anual menor a 350 milímetros y las semiáridas entre 350 y 600 milímetros anuales”.

“En ambas zonas la precipitación promedio anual es menor a la evaporación máxima, lo que evidencia su permanente déficit hídrico, vulnerabilidad y persistencia de eventos climáticos extremos, como sequía, intensas olas de calor y fuertes vientos”, refirió. Además argumentó que entre las consecuencias de estos eventos extremos, se encuentran el de mayor frecuencia y magnitud de incendios forestales, incidencia de plagas y enfermedades agrícolas y forestales, pérdida de cosechas y cabezas de ganado, escasez de forraje y presencia de inundaciones; e incluso la limitada disponibilidad de agua. “En estos temas actualmente operan programas de conservación y manejo adecuado del suelo para la producción de alimentos y fortalecer la seguridad alimentaria”, enfatizó.

Por su parte, el director general de la Conaza, Ramón Sandoval Noriega, aseguró que este organismo descentralizado de Agricultura es promotor del desarrollo para mejorar el bienestar social y el nivel de vida de sus pobladores, mediante la realización de obras hidráulicas, acompañamiento técnico y paquetes tecnológicos, lo que permite potenciar la producción agrícola de especies nativas.

“El compromiso actual de la Conaza está en mejorar las condiciones de vida de la población de las áreas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, a través de acciones que permitan la rehabilitación de zonas afectadas por la degradación, desertificación y sequía, con medidas de mitigación del cambio climático que contribuyan al desarrollo económico, social y ambiental de estas regiones”, aseveró.

Mientras que el rector de la Universidad Autónoma Chapingo, José Solís Ramírez, precisó en México, “poco más del 50 por ciento de su superficie es zona árida y semiárida; sin embargo, añadió, en estas áreas están el 86 por ciento de la población, generando alrededor de 84 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y sólo cuenta con el 28 por ciento del agua disponible a nivel nacional”.

A su vez el rector de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, Mario Ernesto Vázquez Badillo, argumentó que se realizan más de 200 proyectos de investigación, de los cuales 47 están ligados a cubrir alguna problemática de las zonas áridas y semiáridas, con el trabajo de especies propias de la región como candelilla, fibra de lechuguilla y de cortadillo, orégano, gobernadora, jojoba, palo fierro, damiana y mezquite, entre otros.

Tags:

  • Redacción A Barlovento Informa

    Somos un medio independiente comprometido con la libertad de expresión y el derecho a la información de la ciudadanía mexicana.

  • Mostrar Comentarios (0)