En la CDMX 2 de cada 7 jóvenes no tienen acceso a la educación ni a un empleo

“Jóvenes Construyendo el Futuro”, un programa del gobierno entrante que entregará becas de 2 mil 400 y 3 mil 600 pesos a jóvenes para estudiar o capacitarse en un trabajo, presentó, con base en un estudio realizado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, una serie de datos sobre las situación actual de los jóvenes sin acceso a la educación ni a un empleo en México.

Apuntan que, de acuerdo a estimaciones, tan solo en la zona metropolitana de la Ciudad de México el 16% de los jóvenes (1 de cada 6) entre 15 y 18 años no estudia y no trabaja. Esto aumenta en el caso de los jóvenes entre 19 y 24, dentro de los cuales un 29% (2 de cada 7) no estudia y no trabaja.

“Si bien esta condición (denominada a veces de manera peyorativa como Ninis) en general se considera que es transitoria, el estudio de algunas características de este grupo de jóvenes en comparación con los jóvenes que estudian o trabajan, revela un panorama poco alentador en relación con las perspectivas de su participación y trayectoria laborales”, menciona el estudio.

Describieron que, entre las causas de su condición, se encuentra el hecho de que la mayoría de los jóvenes en esta situación crecieron en hogares con padres “con menor movilidad social o aún en retroceso en términos socioeconómicos en comparación con otros”. Por este motivo, los padres, de estos jóvenes, tienen menos aspiraciones para sus hijos y menos confianza en su éxito laboral y académico.

Asimismo, y tras llegar a la adolescencia sin estudios, los jóvenes sin acceso a la educación ni a un empleo presentan menos habilidades cognitivas y menos habilidades socioeconómicas, como “baja autoestima o menor capacidad para resolver problemas”.

“Si bien ello puede derivarse del ambiente en que crecieron, es también posible que la inactividad de los jóvenes provoque que se reduzca la valoración sobre sí mismos”, asegura el estudio.

En este contexto, los jóvenes, en general, tienen menos aspiraciones educativas. Mientras que el 66 % de quienes viven bajo estas circunstancias aspira a tener educación superior, en el caso de los que estudian y trabajan ese porcentaje sube a 91 %, marcando casi un 30% de diferencia. Además, en contraste con los jóvenes con estudios, un 20% de ellos tienen bajas expectativas de un salario, mucho menor al que debería recibir según la ley.

También aseveran que vivir en esta condición es mucho más prevalente entre las mujeres. En el rango de edad de 15 a 18 años, 14 % son varones y 18 % son mujeres. Sin embargo, entre los 19 y 24 años, la cifra para los hombres se reduce a 8 %, mientras que entre las mujeres aumenta hasta 40 %. “Y las mujeres ya están trabajando más horas, aunque su trabajo es en el hogar y no es remunerado”, indican.

Por otra parte, un 43 % de los estos jóvenes ya está casado y el 45 % tiene hijos (contra 21 % y 18 % de los jóvenes de su edad, respectivamente), y dedican casi el doble de tiempo que los demás jóvenes a cuidar a sus hijos, a familiares y a realizar labores domésticas. En contraste, las mujeres dedican entre 1.5 y 2 horas más, que los varones, a estas actividades.Más

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.