El presidente consideró esta mañana, que el rechazó a la Reforma en materia eléctrica, no representa una derrota para su administración, a pesar de que se trata de la primera de sus iniciativas de reforma constitucional que no logra ser aprobada.
A pregunta expresa de un reportero, presente en la conferencia, sobre si el rechazó a la reforma es una derrota para el gobierno.
El mandatario respondió que “es un triunfo para la democracia, para demostrar que vivimos en un auténtico Estado de derecho, que no hay un presidente autoritario, que no hay corrupción, que se garantizan las libertades. Así lo vería y que es un triunfo también para la política porque se avanza en el combate a la simulación”, aseguró el titular del Ejecutivo Federal.
López Obrador manifestó que no enviará otra iniciativa de reforma eléctrica, pero recomendó a su sucesor o sucesora hacerlo, para rescatar la industria.
“Ya no porque a mí me quedan dos años cinco meses, pero quienes vienen detrás, y lo deben intentar, yo lo recomendaría. Hay que recuperar los bienes del pueblo y la nación que los oligarcas y gobernantes corruptos entregaron”, planteó.
Finalmente, el presidente señaló que hay que esperar “a ver cómo les va (a los partidos que votaron en contra de la Reforma), cuando vengan nuevas elecciones. Ese es el juicio de la historia y como dice la canción ‘ya el corrido lo dirá, no va a pasar mucho tiempo, ya vamos a saber”, afirmó.